Jennifer Aniston, de luto por su perro

Norman tenía 15 años

Norman acompañaba a Aniston allá donde ésta fuera. foto:Gtres.fuente:elmundo.es

La actriz no ha comentado la noticia en los medios de comunicación, pero lo cierto es que Norman, su adorado perro, ha muerto hace algunas semanas, según ha confirmado el agente de Aniston.

El can era todo un personaje. Todo el mundo del celuloide conocía a Norman, ya que Jannifer se lo llevaba a los platós e, incluso, a algunos de los programas de televisión en los que intervino.

El representante de Aniston ha dicho que Norman "ha muerto por complicaciones derivadas de la edad. Era un perro viejo y ya le tocaba", ha manifestado.

La actriz siempre había expresado su cariño por el perro. De hecho, se refería a él como "mi bebé" y en ocasiones ha bromeado con la idea de buscar un hombre que reuniera las mismas características que el animal para casarse con él.

El perro la ha acompañado en los momentos más representativos de su vida desde hace más de 15 años. Recientemente, Aniston adquirió una propiedad que incluso puso a su nombre (Norman's Nest Trust).

Es más, lo de llevar una vida de perros no se aplicaba para nada a la mascota de la estrella, que se gastaba la friolera de 250 dólares semanales en masajes y acupuntura para el can, que ya estaba enfermo.

Ahora, Jennifer dará todas estas atenciones a la otra perra con la que comparte su vida, una pastor alemán llamada Dolly.

Juan Álvarez firma su ópera prima de novela: C.D. no récord

C. M. no récord, ópera prima de novela de Juan Álvarez, firmará hoy  viernes 13 de mayo
desde las 7 de la noche en el Pabellón 6 en los stands 128 y 228, durante la 24 Feria Internacional del Libro de Bogotá.

La novela comienza así:

"Silvana estrujada al lado de sus dos amigas. Silvana y su espalda enérgica y los audífonos de su walkman plateado prendidos del cuello. Silvana que gira y se empina con fastidio: cara agria, ojeras pintorrejeadas, sus ojos oscuros que por un segundo se acercan y se alejan de mi".

Todavía, sin haberla leído completa, digo que es una novela trepidante. Y ahora sólo quiero invitarlos a acompañar a quien ganara, hace cinco años, el Premio Nacional de Cuento Ciudad de Bogotá con su libro Falsas alarmas, donde se encuentran cuentos de un registro renovador en la literatura colombiana, con ritmos que uno no olvida. Juan Álvarez termina por estos tiempos su doctorado en literatura en la Universidad de Columbia, luego de hacer la maestría (que es como otro doctorado en creación literaria) en El Paso, Texas. Antes había sido estudiante de filosofía en la Universidad de los Andes y, siendo muy joven, del Taller de Escritores de la Universidad Central. Hace poco ganó el Premio de Ensayo Revista Iberoamericana 2010 (Instituto Ibero-Americano de Berlín) con un texto que hace parte de su tesis de doctorado sobre el insulto y la ofensa como instrumentos políticos en Colombia.

C. M. no récord sí se grabará en la retina y en los cuencos acústicos de sus lectores. Seguro.

Lanzamiento de la novela "La soledad del dromedario"

 Portada La soledad del dromedario de Daniel Andrés Villabón Borja (Roberto Balbastro)

El pregrado de Creación Literaria, el Taller de Escritores y la Especialización en Creación Narrativa, de la Universidad Central, invitan al lanzamiento de la novela La soledad del dromedario, de Daniel Andrés Villabón Borja, ganadora del Concurso Nacional de Novela Corta, Premios de Literatura, Creación Literaria, Universidad Central, 2010.

 

Fecha : viernes 13 de mayo de 2011

Presentación: Isaías Peña G.

Lugar:  Corferias, Cra. 37 No. 24-67

              Sala José María Vargas Vila

Hora:     5:00 p.m. a 6:00 p.m.

El perro ciego

NOTAS DE UN DIARIO

El escritor argentino se asoma a los recuerdos de su madre, la amistad entre mujeres o los nuevos caminos de la narración

Ilustración de Fernando Vicente.fuente:elpais.com

Lunes

No tiene objeto seguir, dijo mi madre. Ninguna resignación. No tiene objeto. Como si ella pudiera decidir el momento. La casa de los abuelos tenía su nombre y su nombre fue lo primero que aprendí a leer. "Ida, ¿ves?", decía ella y me señalaba las letras en el portal. Llevaba un vestido azul. Su imagen en el recuerdo es más nítida que la luz de esta lámpara. Siempre estaba alegre. Al final leves delirios, divagaba. Preguntó ¿Qué dice usted? y sonrió, antes de morir. Y yo no estaba ahí. Oh, madre...

Miércoles

Tengo que llamar a mi madre, pienso de pronto. Pensamientos sueltos, pesadillas. (Sueño que soy un perro ciego. Pequeños movimientos aterrados, el hocico en el aire).

Domingo

El Gato Barbieri tocó anoche en Blue Note. Mucha gente, todo muy íntimo. No lo escuchaba desde el 77 cuando lo vi en un concierto en San Diego en el que presentó Ruby Ruby. Quiero hacer con algunos amigos un documental sobre el jazz en Buenos Aires. El Gato en los orígenes del free jazz; a mediados de los 60 grabó Symphony for Improvisers, pura improvisación casi sin standard. Steve Lacy se quedó varado y sin plata en Buenos Aires en 1965 o 66 y tocó en Jamaica, donde también tocaban Salgán y De Lio. Me acuerdo que fuimos a escucharlo con Néstor Sánchez que en aquel tiempo quería llevar la improvisación a la prosa: Siberia Blues. Curiosamente, en literatura el jazz siempre estuvo ligado al estilo oral (Kerouac, Borís Vian, Cortázar, etcétera).

Martes

Ella tiene la facultad de hacer amistades, como quien dice hago una obra. Cada una de sus amigas, definida por una cualidad específica, tiene un leve toque diferencial. La muchacha húngara que dirige cursos para dejar de fumar a funcionarios de países en desarrollo de las Naciones Unidas; la joven brasileña que se dedica a descubrir inesperadas galerías de arte en el Bowery a coleccionistas que le pagan el tour; la mujer de mediana edad, ex tenista profesional, que sólo se acuesta con negros. La amistad entre mujeres tiene la forma de una sociedad cerrada donde no hay secretos. Claro que no hay secretos, me dice ella, ni secretos ni vida privada. Hay que vivir en tercera persona. Mira por la ventana, divertida. Aquí abundan las ardillas porque no hay perros sueltos, dice. Habría que importar perros callejeros, etcétera.

Viernes

Larga conversación en el bar de Lahiere's con James Irby, legendario traductor de Borges al inglés, extraordinario profesor de poesía en Princeton. Discutimos algunos poemas de Lezama Lima, entre ellos Oda a Julián del Casal, sobre el que Jim ha escrito un largo ensayo al que todavía considera incompleto. Tendrías que hacer un libro sobre ese poema, le digo. ¿Hay algún libro dedicado a un solo poema? Recordamos el ensayo de Butor sobre un sueño de Baudelaire. Los versos son como el resto diurno del sueño, un tejido de imágenes rotas, de recuerdos y palabras perdidas. Calasso ha publicado ahora un libro sobre el mismo sueño de Baudelaire, me dice Jim, pero sin citar a Butor. La clave del trabajo de Jim es que analiza poemas escritos en lengua extranjera. La lectura es siempre incierta e indicial, las palabras parecen piedras en un muro: el sentido depende del peso, del volumen, de la posición. Llamamos a ese modo de leer, crítica concreta. En la misma dirección, me hace notar que el final de Blanco nocturno alude a la anáfora del poema Metempsicosis de Rubén Darío, que yo he leído muchas veces a lo largo del tiempo pero en el que no pensé mientras escribía la novela. Jim lo recita, con aire irónico, marcando la suave escansión de los endecasílabos y el corte de la estrofa: Yo fui un soldado que durmió en el lecho / de Cleopatra la reina. Su blancura/ y su mirada astral y omnipotente. / Eso fue todo // Y crujió su espinazo por mi brazo; / y yo, liberto, hice olvidar a Antonio. / (¡Oh el lecho y la mirada y la blancura!) / Eso fue todo. Y luego de una pausa, poniendo ahora énfasis en el ritmo metálico del verso, dice la última estrofa: Yo fui llevado a Egipto. La cadena / tuve al pescuezo. Fui comido un día / por los perros. / Mi nombre, Rufo Galo. / Eso fue todo. Me olvidé un par de estrofas, dice mientras salimos a la calle. A veces uno olvida para mejorar los poemas, le digo. No fue este el caso, sonríe Jim. Afuera, ya es de noche. Sabes que van a cerrar este bar, ¿no?, me dice, apenado.

Mientras tomaba nota de la conversación de hace un rato con Irby, recordé que la metempsicosis -la palabra que Molly no comprende al empezar la novela- está en el origen del Ulises de Joyce. Bloom es la reencarnación del héroe griego. Esa concepción define la intriga. Tiene razón Auden cuando señala que los artistas cambian de visión del mundo para renovar su poética. Explicaba así su adhesión al marxismo y también la pasión tardía de Yeats por el espiritismo o la conversión al catolicismo de Eliot o el populismo de Tolstói. El escritor no inventa la ideología, la encuentra hecha y la utiliza como material de trabajo. Antes de criticar los pensamientos de un escritor, hay que analizar su función técnica. Las dudas de Hamlet sirven para retardar la acción.

Lunes

Había ido a la inauguración de una muestra de León Ferrari en Filo, y cuando salía se encontró con Miguel, un amigo de toda la vida, y se quedó con él. Empezaron a beber en distintos bares y primero Julia y después la chica que estaba con Miguel los dejaron solos. Los dos eran -o habían sido- buenos escritores pero ya no publicaban y los recuerdos de la juventud los ayudaban a seguir. Sobreentendidos, bromas sangrientas, referencias equívocas. Conversaciones errantes, difíciles de transmitir: sesgadas por la doble temporalidad de la ironía, por su captación diferida. Terminaron al amanecer en uno de los últimos bares abierto de la ciudad, atrás de la Recoleta, y se despidieron como si ya nunca se volvieran a encontrar. Emilio volvió a su departamento, Julia no estaba, se había hartado de esas historias de borrachos. Se sentía mareado, desvelado; buscó una botella de agua en la heladera; después bajó a comprar cigarrillos y cuando cruzaba Ayacucho hacia Santa Fe vio la iglesia. ¿Hacía cuántos años que no entraba en una iglesia? La quietud, las mujeres sentadas en los bancos de madera, el pilar de agua bendita, un sacerdote atrás de los visillos de la celda, palabras en latín, murmullos. Entonces va hacia el confesionario, se arrodilla. El cuento ¿termina ahí? ¿O incluye lo que dice al confesarse?

Viernes

David Simon, el creador de la serie The Wire, es un gran narrador social. Incorpora a la intriga policial los hechos del presente (la economía de ajuste de Bush, la manipulación de las campañas políticas, la legalización de la droga). En el capítulo-piloto de Treme, su nueva serie de televisión que vi la otra noche, el marco es Nueva Orleans después de Katrina: nunca los desastres son naturales, esa es la poética de Simon. La narración social se ha desplazado de la novela al cine y luego del cine a las series y ahora está pasando de las series a los facebooks y a los twitter y a las redes de Internet. Lo que envejece y pierde vigencia queda suelto y más libre: cuando el público de la novela del siglo XIX se desplazó hacia el cine, fueron posibles las obras de Joyce, de Musil y de Proust. Cuando el cine es relegado como medio masivo por la televisión, los cineastas de Cahiers du Cinéma rescatan a los viejos artesanos de Hollywood como grandes artistas; ahora, que la televisión comienza a ser sustituida masivamente por la web, se valoran las series como forma de arte. Pronto, con el avance de las nuevas tecnologías, los blogs y los viejísimos emails y los mensajes de texto, serán exhibidos en los museos. ¿Qué lógica es esta? Sólo se vuelve artístico -y se politiza- lo que caduca y está "atrasado".

Martes

En la esquina de Witherspoon y Paul Robeson, un hombre, con jeans y campera de franela a cuadros, alza un cartel de apoyo al candidato republicano en las elecciones legislativas. Le agregó una banderita norteamericana, señal de que pertenece a la derecha nacionalista. Hace propaganda aprovechando el semáforo largo. Nunca había visto un acto proselitista de un solo hombre. Acá todo se individualiza. Así funcionan también los atentados políticos. Lee Harvey Oswald; el asesino de Martin Luther King; el que disparó contra la congresista demócrata en Arizona. Son sólo actos de un individuo perturbado, singular. Esa personalización extrema es "la apariencia puramente estética" del mundo social, como decía Marx hablando de Robinson Crusoe. No se ven las luchas sociales, pero su ausencia se expresa alegóricamente: un empleado de correos, en Ohio, despedido de su empleo, se sube a una torre y mata a los que pasan por la calle. Otro ejemplo es el fallo de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos que aprobó (caso Citizens United) la ley que obliga a considerar ciudadanos individuales a las poderosas corporaciones económicas. La utopía del capitalismo norteamericano es que los grupos de poder y las fuerzas sociales sean considerados personas aisladas. Todos los individuos serían iguales, cada uno de ellos un Robinson que lee la Biblia en su isla desierta.

Snoopy, un perro sesentón

Los personajes de Peanuts aparecieron por primera vez en una tira en octubre de 1950

Una imagen emblemática del popular Snoopy. STR | REUTERS.fuente:elperiodico.com
El festival de cómic de Angulema celebra con una exposición el aniversario de los personajes creados por Schultz.
Si Snoopy, Charlie Brown y su banda de amigos fueran franceses, estarían en edad de jubilarse (la contestada reforma que prolonga el acceso a la pensión de los 60 a los 62 años apenas les afectaría). Con motivo de sus seis decenios de aventuras (nacieron en octubre de1950), el festival del cómic de Angulema arranca bajo el signo de los personajes creados por Charles Schulz. La 38º edición celebra el cumpleaños con una gran exposición dedicada al universo del prolífico dibujante, fallecido en el 2000 en Santa Rosa (California).
La muestra dedica una parte a las andanzas de los Peanuts, protagonistas de nada menos que 17.000 tiras, con 36 paneles gigantes. Indaga también en el entorno de Charlie Brown, una sociedad americana «que aprecia los valores de la amistad y de la solidaridad pero en la que acaba prevaleciendo el individualismo y la distancia», como explica el biógrafo de Schulz Daniel Michaelis. La exposición dedica también un apartado a la difusión y acogida de la tira en el mundo, que convirtieron a Schulz en el autor de cómic de más éxito de la segunda mitad del siglo pasado.

Hallado el cadáver de una mujer atacada por sus perros

El cuerpo fue encontrado en una cuneta de una carretera comarcal de Huelva

Un grupo de guardias civiles a la entrada de la finca de Villanueva de las Cruces donde se halló el cadaver de la mujer. fot:EFE.fuente:elpais.com

Una mujer de 45 años ha sido encontrada muerta en la mañana del día de Año Nuevo en una cuneta de la carretera que une las localidades onubenses de Villanueva de las Cruces y Montes de San Benito. El cuerpo fue encontrado por un particular sobre las 7.20 de la mañana, y aunque en un principio se pensó que la fallecida había sufrido un accidente de tráfico, la inspección ocular ha revelado que el cadáver presentaba numerosas heridas por mordedura de perro, y que estas habían sido realizadas antes de la muerte.
La investigación posterior ha revelado que la víctima acababa de llegar a su finca y que en ese momento fue atacada por dos perros de su propiedad, ejemplares de la raza rottweiler. La Guardia Civil ha descartado, en cualquier caso, una posible intervención humana en la muerte de la mujer, informa Europa Press. El cuerpo de la víctima ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de Huelva, donde el domingo se le practicará la autopsia.

El niño perro

Basada en un hecho real, la novela relata cómo el pequeño, abandonado por su madre en Moscú, es acogido por una manada de perros


Portada del libro 'El niño perro', de Eva Hornung

Más de un millón de niños vagabundos malviven en Rusia. Son críos abandonados o que huyen de sus casas y se refugian en sótanos, edificios deshabitados y estaciones de ferrocarril. Sobrevivir al hambre, a la violencia y, sobre todo, al extremo frío invernal es imposible si permanecen solos. En casos extremos, buscan la protección de animales callejeros, como los perros. Ese es el caso de Romochka, de cuatro años, el protagonista de El niño perro. Basada en un hecho real, la novela relata cómo el pequeño, abandonado por su madre en Moscú, es acogido por una manada de perros. Romochka cruza así una frontera impensable: la que separa al hombre del animal, lo civilizado de lo salvaje. Mucho se ha escrito y filmado sobre niños que han sido criados por animales, desde la leyenda de Rómulo y Remo hasta películas como El pequeño salvaje, de François Truffaut. Pero la escritora australiana Eva Hornung relata por primera vez la experiencia desde el punto de vista del niño y no de los científicos que lo estudian. En los dos años que transcurren entre el abandono y la captura del pequeño Romochka se desarrolla la ficción. Hornung dota de lenguaje un tiempo sin palabras, el espacio oscuro de lo no-sabido. Si la Alicia de Carroll franqueó un espejo para pasar de un mundo a otro, a Romochka le bastan los ojos amarillos de un chucho callejero para adentrarse en lo desconocido. Hornung crea un mundo intermedio de hombres y animales en el que nada es ni lo uno ni lo otro. En ese espacio, previo a la captura de Romochka, radica la fuerza de la novela, que decae cuando da paso a la institución que acoge a niños de la calle y remonta con un final, violento y conmovedor, el umbral que deberá atravesar Romochka para volver a la "civilización".
El niño perro

Eva Hornung

Traducción de Eduardo Iriarte Goñi

Salamandra. Barcelona, 2010

284 páginas. 17 euros.

foto.fuente:elpais.com