Los cínicos griegos como preludio anarquista

Bajo el emblema del perro (kúon) los filósofos cínicos aparecieron en la vieja Atenas como un movimiento de oposición radical a la cultura y la política de la época

Carlos García Gual.¿El último sabio? foto:CLAUDIO ÁLVAREZ.fuente:elpais.com
Con su actitud irreverente despreciaban la civilización y todas las convenciones sociales en su audaz invitación a la anarquía, rechazando el orden, con libertaria desvergüenza. Proclamaron la igualdad de todos los seres humanos, sin distinción de clases, naciones ni sexos. Eran cosmopolitas, no participaban en los asuntos de la ciudad, aborrecían los lujos y comodidades, se burlaban de los ritos y las creencias religiosas, prescindían de los placeres refinados, gustaban del amor libre, y consideraban el trabajo y el esfuerzo fundamento de la virtud. Todo ello, como es obvio, resultaba muy provocativo en el mundo griego, incluso en una democracia como la de Atenas; y muy en contra de lo que pensaron Platón y Aristóteles.
Por otra parte, no ambicionaban el poder ni pretendían cambiar la sociedad insensata de la época proponiendo un nuevo modelo antiburgués. Por más que imaginaron curiosas fantasías utópicas de diseño igualitario y anarquista. Fueron, por lo tanto, más rebeldes que revolucionarios, pensadores individualistas, sin grandes ilusiones respecto a la aceptación de sus puntos de vista por la gran mayoría de sus convecinos. (Si el sabio Bías dijo que "los más son malos", muchos filósofos pensaban que la mayoría de la gente son necios).
Los cínicos fueron una secta filosófica callejera y sin escuela fija. Perduraron como alegres vagabundos de mantos burdos, alforja mínima y bastón de peregrino. A través de Antístenes conectaban con Sócrates, y después, gracias al amistoso Crates, inspiraron a Zenón y los estoicos, filósofos más respetables y predicadores virtuosos. El tipo más famoso de la secta fue Diógenes, apátrida y mordaz, que no tenía nada, vivía en una tinaja, se burlaba de todo, y escandalizaba a menudo. De él circularon pronto estupendas anécdotas, como la famosa de que, cuando Alejandro le visitó y dijo que le pidiera un deseo, le repuso que se apartara del sol y no le hiciera sombra. El buen cínico no espera nada, no desea nada; austero, apático, libre, busca una vida natural, como la del perro. En su "regreso a la naturaleza" anticipa la conocida tesis de Rousseau acerca del "buen salvaje", y resulta un evidente precursor de los afanes ecológicos modernos. Crates imaginó una isla ideal poblada de cínicos, Pera (la de la Alforja), "sin necios, ni parásitos, ni glotones, ni culos prostituidos; que produce tomillo, ajos, higos y panes; cosas que no invitan a guerras ni honores, y donde no hay armas ni dinero". Como señaló Peter Sloterdijk, el cínico antiguo es muy distinto del tipo que ahora llamamos "cínico" (para su distinción utiliza la consonante: Kynikós frente a Zynikós). El cínico moderno es más bien un hipócrita: no cree en nada y desprecia en su interior las convenciones sociales; pero disimula y se somete por comodidad y afán de medro.
El anarquismo moderno es una doctrina revolucionaria y de empeño político. Surge de un anhelo de una sociedad mejor, más justa e igualitaria; es filantrópico y compasivo, si rechaza el orden actual (anarquía viene del griego an-arché "desorden") es porque confía construir otro, mejor para todos, donde reine la libertad y no la opresión, en un mundo feliz. En ese ideal pueden percibirse todavía algunos ecos de la utopía antigua.

La secta del perro. Carlos García Gual. Alianza. Madrid, 1987. Crítica de la razón cínica. Peter Sloterdijk. Traducción de Miguel Ángel Vega. Taurus. Madrid, 1989. Los cínicos. R. Bracht Branham / Marie-Odile Goulet-Cazé. Traducción de Vicente Villacampa. Seix Barral. Barcelona, 2000. Filosofía cínica y crítica ecosocial. José Alberto Cuesta. Ediciones Del Serbal. Barcelona, 2006. Carlos García Gual (Palma de Mallorca, 1943) ha publicado recientemente Prometeo: mito y literatura y Encuentros heroicos. Seis escenas griegas (Fondo de Cultura Económica. Madrid, 2009. 238 y 158 páginas. 14 y 12 euros).

El triunfo del escribidor

En su nombre, la Academia sueca ha honrado a un pueblo de 500 millones

La ciudad y los perros . foto:archivo:fuente:elperiodico.com

En 1974, a los 18 años, acompañé a mi padre en un viaje a Lima y lo convencí de que dedicáramos una tarde a buscar la apartada escuela Leoncio Prado, donde un cadete había sufrido suficientes humillaciones para convertirlas en gran literatura. Ya al anochecer, divisamos los farallones de un sitio inhóspito, que parecía más un presidio que una escuela. El exalumno cuyo libro fue quemado en el patio de es colegio era Mario Vargas Llosa.

La ciudad y los perros fue una novela decisiva para mi generación. Los cambios de puntos de vista, los monólogos que se intersectan y el mundo de la juventud visto con la fiereza de quien ha perdido sus esperanzas en la sordidez, hicieron que fuera la Biblia de quienes nos iniciábamos en la desmesura de escribir.

Conversación en La Catedral, Los cachorros, La casa verde y La guerra del fin del mundo ampliaron ese horizonte narrativo, combinando complejas estructuras con un estilo llano, de engañosa sencillez. El autor se complicaba la vida con gusto al imaginar las tramas y se la facilitaba con más gusto al contarlas. La estructura se refractaba en planos muy diversos y contrastados, al modo de un poliedro, mientras la prosa fluía como una conversación. Un caleidoscopio descrito en tono de tertulia. La mezcla producía el sello distintivo del mayor novelista social de nuestro tiempo.

Hace veinte años que Vargas Llosa merecía el Nobel. En medio siglo su teclado no ha dejado de echar humo. El admirable arco de su producción va de Los jefes a la crónica del domingo pasado. En el trayecto, el incombustible escritior ha vivido como si el tiempo y la edad no existieran, sin perder su voraz curiosidad.

En una ocasión coincidí con él en un encuentro de escritores en Cali, Colombia. Eran años duros en los que aún se sentía la impronta de Pablo Escobar. Vargas Llosa viajaba con escolta especial. Lo acompañé en la camioneta que le había asignado el Ejército. Iba con el aplomo con que recorrió Perú en su campaña presidencial, sin pensar que podían matarlo. Alguien sereno en situaciones extremas, el narrador que no pierde el enfoque en el ojo del ciclón.
Su disciplina de cadete comenzaba con los primeros gallos. Muy temprano recorría la piscina del hotel con brazadas expertas. A las 8, ya estaba tomando notas.

Cabrera Infante, que lo quiso mucho, dijo con ironía, acaso pensando en él: "hay autores que se la pasan elogiando a Flaubert y publican más que Balzac". Lo decisivo en Vargas Llosa es que ser prolífico no ha disminuido su sentido del riesgo. Le gusta mucho escribir mucho. Mejor para nosotros. Esta pasión se extiende al fútbol, los toros, el teatro, la comedia humana con sus chismes y mujeres guapas y, por supuesto, la lectura.

Cuando coincidí con él en Berlín, comentó que estaba aprendiendo alemán para leer en original a Thomas Mann. Su sostenido aprendizaje lo ha llevado a agotar bibliotecas enteras para escribir sobre Flaubert, García Márquez, Arguedas, Onetti, Tirant lo Blanco, Sartre y Camus e Isaiah Berlin. También, lo ha hecho salir de casa para buscar verdades incómodas en África, Irak o las montañas peruanas dominadas por Sendero Luminoso.

Sus crónicas en clave personal han dejado constancia del gozo con que asume los divertidos desperfectos del destino. Ha escrito con gracia sobre un cementerio de perros en París, los ladrones que siempre se llevan la ropa de su mujer y nunca la suya, la extraña tendencia de uno de sus hijos a volverse etíope y la clínica de reposo donde ayuna una vez al año y confunde la vida con el sueño.

Su radar de lector ha registrado clásicos indiscutibles, pero también a algún best-seller de ocasión, que lo cautiva sin prejuicios, o a autores mucho más jóvenes que él. Entre otros, el chileno Alberto Fuguet, el colombiano Héctor Abad Faciolince, el español Javier Cercas y los peruanos Guillermo Niño de Guzmán y Alonso Cueto le deben vindicaciones memorables. Ante las obras de los demás, Vargas Llosa es un autor que comienza siempre: aún tiene algo que descubrir. Su vitalidad deriva de este gesto.

También como comentarista político Vargas Llosa es un contertulio ejemplar. Sus ideas están sujetas a debate, pero nunca carecen de interés. Repudia el dogma, el tono pomposo de quien ya leyó el futuro, el pensamiento único, y celebra los favores de la discrepancia.

Hace algunos años presenté en México La fiesta del chivo, en compañía de la escritora chilena Marcela Serrano. Como siempre sucede con Vargas Llosa, el acto derivó en un mitin. El palacio de Bellas Artes se llenó hasta el tercer piso. Había pancartas en o en contra de Fidel, citas de su descripción del PRI como "la dictadura perfecta". En fin, un ambiente de asamblea en mayo del 68. Poco antes de empezar, nos reunimos tras bambalinas con un actor que iba a representar al dictador Trujillo. Con cierto protagonismo, el actor advirtió al novelista de que lo admiraba pero repudiaba sus ideas políticas. Se hizo un silencio incómodo y algunos esperaron el gesto de soberbia del intelectual ofendido. Nada de eso: Vargas Llosa dijo que le encantaba estar con quienes pensaban diferente.

En varios debates lo he visto tratar con cortesía a polemistas que buscan confirmarlo como reaccionario. Sus ideas sobre el mercado me interesan poco, pero las mías tampoco cuentan mucho. Lo decisivo es que su sostenida aventura de la libertad ha estimulado un debate que no puede prescindir de fecundas ideas adversas.

"¿En qué momento se había jodido el Perú?", esta frase, dicha en la primera página de Conversación en La Catedral, es el "ábrete sésamo" de América Latina. El narrador investiga una realidad que duele. Va a hablar de un mundo jodido. Ese mundo importa tanto que amerita 600 páginas. En traspatios y arrabales Vargas Llosa encontró su poética de la devastación. Ese mundo roto merecía el fervor de la crítica y una mirada que descubriera su belleza.
La tía Julia y el escribidor describe los afanes de un autor sometido a las exigencias del multiempleo. Poco a poco, el protagonista muestra una personalidad escindida, primero confunde a sus personajes y luego confunde su destino con un guión de radioteatro. Varias veces, Vargas Llosa se ha descrito como "escribidor", una manera cortés de poner el acento en el esfuerzo, el oficio artesanal, y no en su excepcional talento.

No se reinventa el mundo sin originalidad, pero Mario Vargas Llosa ha tenido la originalidad de considerarse un instrumento al servicio de la lengua y de su tiempo, el escribidor que recoge las voces de los otros.

En su nombre, la Academia sueca ha honrado a un pueblo de 500 millones.

Juan Villoro,escritor y periodista mexicano.

Snoopy cumple 60 años convertido en millonario

Desde que se publicó en 1950 la tira cómica de Charlie Brown se convirtió en un icono de la cultura estadounidense


Snoopy, de la tira cómica Peanuts.foto:internet.fuente:elespectador.com

El perro Snoopy, el amigo inseparable de Charlie Brown (Carlitos), cumplió este sábado 60 años convertido en el personaje de cómic más famoso de Estados Unidos, y una fuente inagotable de ingresos para los descendientes de su creador, el dibujante Charles M.Schulz.

La primera tira cómica de Peanuts, que protagonizaban Charlie (Carlitos) y su perro Snoopy, apareció el 2 de octubre de 1950 publicada en siete periódicos, y sin la expectativa de que llegaría a convertirse en un icono de la cultura estadounidense.

La aparición de Peanuts, con sus personajes dibujados a grandes trazos a los que no les ocurría nada destacable, fue todo un revulsivo para la industria de la época, donde predominaban los superhéroes de acción y de aventuras.

Pero su autor, que murió de cáncer en 2000, siempre confió en que la pandilla de Charlie, y sobre todo los pensamientos inteligentes de Snoopy, acabaran teniendo cabida en el público, y no sólo en el infantil.

Tan solo una década después, las aventuras de Charlie y del famoso perro se publicaban en 2.200 periódicos, y le valieron a su autor el premio Reuben, el más alto honor que concede la National Cartoonists Society.

Hoy en día, las tiras cómicas de Peanut pueden verse en 2.000 periódicos de 75 países, en 21 idiomas diferentes, además de en otros formatos, como en películas o en series animadas por internet.

Inicialmente, Snoopy no caminaba a dos patas como los humanos ni expresaba sus pensamientos al público, pero poco a poco fue cobrando protagonismo hasta eclipsar por completo a Charlie y al resto de personajes, Sally, Lucy y Linus.

En la memoria colectiva de los lectores sigue estando vivo Charlie, el niño incomprendido que no se rinde aunque no consiga lo que quiere, así como Snoopy, la mascota que vivía las aventuras imaginarias desde el tejado de su caseta de madera.

Y con ellos, la psicóloga Lucy, incapaz de seguir las reglas del béisbol o la pequeña Sally, siempre en busca de la ayuda de su hermano mayor o Linus, siempre aferrado a su manta de bebé.

Todavía hoy, diez años después de la publicación de la última tira por la muerte de su creador, Snoopy sigue siendo el personaje de cómic más utilizado por las grandes multinacionales para promocionar sus productos.

Año tras año, la revista Forbes coloca al dibujante como uno de los artistas fallecidos que más ingresos logra al año, y todo ello debido al éxito de Snoopy, cuya reproducción reporta recursos a la sociedad Peanuts Worldwide, participada en un 20 por ciento por los descendientes de Schulz. Sólo el año pasado, los ingresos superaron los 35 millones de dólares, según la publicación.

Para celebrar el aniversario de la publicación la National Portrait Gallery del Smithsonian, en Washington, celebra este sábado una jornada dedicada a la famosa creación de Charles Schulz, con actividades para los más pequeños y con la muestra de los instrumentos que el dibujante utilizaba para sus creaciones.

El viernes pasado el museo presentó al público la incorporación a la galería de retratos de una fotografía del autor tomada en 1986 por Yousuf Karsh.

Se trata de la primera imagen conocida del artista, en la que se le ve dibujando en un tablero con un lápiz en la mano, y tras él una tira inacabada de Peanuts en la que Lucy le arrebata el balón de fútbol a Charlie Brown.

Los perros callejeros son los únicos que guardan genes de los perros precolombinos

Un investigador de la Universidad de los Andes recopiló pruebas genéticas que demuestran el hecho

Santiago Castroviejo, profesor de biología en Universidad de los Andes, con su "gosque".foto,fuente:elespectador.com

Santiago Castroviejo, profesor de biología en Universidad de los Andes, descubrió que a diferencia de que se creía que los perros precolombinos estaban totalmente extintos, todavía sobreviven sus características genéticas en los perros "criollos" o callejeros, el familiar gosque.

La investigación de Castroviejo duró tres años y lo llevó a emprender una travesía por varios continentes en busca del ADN de 500 perros en países como Bolivia, Perú, México, España, India, Tanzania y Colombia. El plan era hacer un mapeo genético para descubrir el origen de los perros que llaman "criollos", perros que no tienen ninguna raza específica. Encontraron que existían algunos canes con características genéticas totalmente distintas que no provenían de ancestros europeos.

Lamentablemente los descendientes del perro precolombino han desaparecido casi por completo. De una muestra de 500 especímenes, sólo dos de origen mexicano fueron identificados con el ADN del perro americano. "Fue algo totalmente inesperado. Pensábamos encontrar un cuarto o un tercio de perros precolombinos entre las muestras pero con estos resultados se ve que desaparecieron casi por completo", explica Castroviejo.

Todo inició en el año de 1997 cuando los científicos Jennifer Leonard y Carles Vilá, profesores de Castroviejo en Suecia, descubrieron restos fósiles en Alaska de perros que eran genéticamente distintos a los de origen Indoeuropeo. Estos canes americanos llegaron con grupos de humanos que cruzaron el estrecho de Bering hace 15 mil a 25mil años. El ahora profesor de la Universidad de los Andes, de nacionalidad española, estaba haciendo su tesis en Suecia sobre la evolución de las ranas latinoamericanas pero por influencia de su profesor Charles Vilá, decidió concentrarse en la investigación sobre los perros del continente.

Castroviejo y los demás investigadores involucrados tienen tres hipótesis del por qué de la extinción de estos canes. En primer lugar, es posible que los nativos hayan empezado a preferir los perros de caza europeos que además les daban más estatus. Además, muchos de estos animales americanos eran sagrados para indígenas como los Aztecas o Mayas y fueron eliminados por causa de la cristianización. Por último, se cree que los caninos también sufrieron de enfermedades que sus sistemas inmunológicos no conocían y por lo tanto, al igual que muchos nativos humanos, desaparecieron.

Otro de los descubrimientos que arrojó la investigación tiene que ver con los perros que actualmente existen y se suponía eran originarios del continente, como el perro Xoloitzcuintle mexicano y el perro peruano. Al parecer, estas dos razas no son americanas sino, por el contrario, originarias de cruces que se dieron después de la conquista entre perros de origen indoeuropeo.

El perro como ahora lo conocemos es una subespecie del lobo que hace más de 30.000 años empezó a ser domesticado por el hombre. Las evidencias más antiguas que tienen de canes son de 31.700 años atrás. Para lograr conseguir las 338 razas que ahora existen, el hombre tuvo que hacer muchos cruces entre diferentes perros buscando exaltar características específicas de cada uno.

"El ser humano es la bestia más maligna"

El escritor francés presenta su nueva novela El perro de Dios

El escritor Patrick Bard presentó en Barcelona el libro que recrea la leyenda de la Bestia de Gévaudan.foto:Xavier Cervera.fuente:lavanguardia.es

Nacido en Montreuil- sous-Bois (Francia, 1958), Patrick Bard debutó en 1993 con un libro de viajes sobre el mundo del blues y tres años después se instaló en México para realizar una investigación. De ahí salió un interesante trabajo y su primera novela, La frontera, thriller sobre el asesinato sistemático de mujeres en Ciudad Juárez. Ahora presenta un libro inquietante: El perro de Dios (Ed. Grijalbo). Un ser mitad hombre mitad animal siembra el terror en la Francia del siglo XVIII. Años más tarde, el sacerdote Antonin Fages salva del saqueo en el Vaticano unos libros prohibidos... En uno de ellos descubre un misterioso manuscrito sobre una bestia sanguinaria...

¿Qué ocurrió realmente en Gévaudan en 1764?
Fue la historia criminal más famosa del siglo XVIII en Europa. Apareció el cuerpo devorado de una chica de quince años y entre 1764 y 1767 la llamada Bestia se comió 150 personas. Todos niños y mujeres. Ni un solo hombre.

¿Nunca se supo quién era?
Nunca. Mataron a lobos, a hienas, pero nunca lograron nada. Al llegar a Versalles, el que creyeron que era el verdadero cuerpo de la bestia ya se había descompuesto y ni el mejor de los científicos supo identificar su especie.

Coincide con un momento iniciático de la prensa europea
Sí, esa cruel noticia dio paso al primer vertido mediático de la historia de la prensa europea: dio artículos diarios en prensa francesa, inglesa, alemana, española...

Apunta usted a la manipulación del clero
El arzobispo empezó a decir a los campesinos de Gévaudan que esa bestia no era natural sino enviada como castigo divino por los pecados que ellos cometieron.

La miseria que describe es verdaderamente aterradora
Los campesinos, entonces, eran muy muy pobres, atrozmente. Y era fácil acobardarles. No tienen tierras ni dinero para casarse,muchos, hambrientos, deben abandonar a sus hijos recién nacidos a la puerta de las iglesias.

Fue un centro importante
Esa zona producía la tela de lana de todos los ejércitos de Europa. Era una de las fuentes de dinero más importantes de Francia, pero sus habitantes se morían de hambre. Inglaterra tenía el monopolio de los telares.

Lleva veinte años documentándose. Los historiadores han ensalzado su trabajo. Hace muchos años que mi esposa Berta y yo tenemos una casa en esa zona, en la montaña. A la hora de investigar somos un equipo y juntos hemos seguido muchas pistas. ¿Sabe lo que es tener en la mano un documento de un sacerdote de entonces donde lees: "hoy hemos enterrado el cuerpo de la niña X de cuatro años, destrozada por la Bestia..."

Ha suscitado muchas hipótesis y variantes literarias
Sí. Esa bestia ha dado más tinta que sangre. Quise llenar de ficción los espacios vacíos de esa historia porque el ser humano es la bestia más maligna.

Denuncia la mezquindad política, ya en esa época
Resulta inimaginable, ¿verdad?, que el cura de un pueblecito de monte escribiera cada día al que sería hoy el ministro de Gobernación. ¡Y el ministro le contestara diariamente! Pues ocurría, porque quienes cobraban impuestos eran miembros de la familia real y la zona era esencial.

Trabaja con su esposa
Como periodistas siempre viajamos juntos y tenemos proyectos en común. Ahora mismo hemos iniciado una investigación en Latinoamérica sobre la violencia en mujeres. Los periodistas tenemos una responsabilidad social, pero cada vez tenemos menos garantías sobre nuestros derechos de autor.

Ya recibió en su momento varios premios por su libro sobre Ciudad Juárez. ¿Dos mundos?
No, no, tienen muchos puntos en común que conforman mi núcleo de interés como escritor. En ambos casos se trata de asesinatos de mujeres. No son mundos tan distintos, la Bestia de Gévaudan o los Monstruos de Juárez. También les mueve el dinero, el poder y la manipulación religiosa.

Usted ve paralelismos también entre aquellos campesinos
En zonas de Latinoamérica hay campesinos que viven casi en esclavitud. Sin tierras y trabajando para una élite como los campesinos franceses hace dos siglos.

Utiliza vocablos propios de la lengua occitana
El conjunto occitano-catalán fue la primera lengua de la literatura europea. Una lástima. Hoy, la lengua occitana está muriéndose. Sólo los ancianos la utilizan.

La novela apunta una posible hipótesis donde la Bestia solaparía atrocidades humanas
No descarto nada. Podía ser que, con la excusa del animal, algún hombre cometiera violaciones, decapitaciones... y cerrara el círculo con un perro-lobo amaestrado para rematar la faena y no dejar huellas. O lobos que cambiaron costumbres alimentarias, animales salvajes traídos de África...

Licántropos, vampiros, existe cierta moda literaria. ¿Por qué esa pasión de adolescentes por Crepúsculo, por ejemplo?
Vivimos una época convulsa. Cuando el hombre no cree en Dios, no es que no crea en nada, es que cree en cualquier cosa. Incluso el mal puede ser su Dios.

Tres en uno

Escritor y fotoperiodista
Articulista habitual en la prensa francesa, Patrick Bard es fotoperiodista y expone regularmente. En la actualidad es presidente de honor de la Asociación Nacional de Periodistas, Reporteros, Fotógrafos y Cineastas de Francia. Por su trabajo sobre Ciudad Juárez recibió el premio Michel Lebrun de novela policiaca y el premio 2005 Brigada 21 a la mejor novela policiaca extranjera.

Los perros más bravos del planeta

Tienen fama de asesinos. Y con razón. La mordida de un Pitbull ejerce una presión superior a los 100 kilos y en los últimos años tienen más de un centenar de muertos registrados en todo el mundo

Si nos atenemos a esa suerte de verdad según la cual los dueños de perros van adquiriendo rasgos caninos a punta de convivencia, entonces no ha de extrañarnos que algunas de las características de esos adorados animales también se nos hayan ido pegando. Lástima que el hombre sea más proclive a contagiarse del arrebato violento del instinto, que de la nobleza o la fidelidad.

Hace 15.000 años aproximadamente, dicen que en la mismísima estepa siberiana el hombre logró la domesticación de la especie. Con todo y eso, gracias entre otras cosas a la leyenda urbana y a las diferentes tradiciones populares, se sigue cuestionando el convencimiento de que todo perro está hecho para acompañar al ser humano.

En el folclor británico, palabras como Barghest y Gurt Dog se refieren a perros negros fantasmales, asociados con el infierno. Cerbero y Ortro, cánidos paridos de una misma madre y que juntos suman dos colas y ocho patas, pero también cinco cabezas, son los vigilantes de la entrada al Fuego Eterno según la mitología griega. Fenrir, bestezuela canina hermanada con la diosa de la muerte Hel, fue capaz de arrancarle de tajo una mano a un dios nórdico. Otro dios, el azteca Xólotl, dueño del fuego y de la mala suerte, estaba encarnado en la figura de un perro. Si esos no son animales de temer, difícil encontrar otros.

Quienes han denunciado el comportamiento y los ataques de los que comúnmente denominamos "perros bravos", conocidos de manera genérica con la sigla PPP ("perros potencialmente peligrosos"), aseguran que no todas las genéticas y razas están dispuestas a aceptar la domesticación, y que muy en el fondo ciertos perros, ciertas razas, terminarán atacando. Mientras, los que defienden el compartir hogar con animales que históricamente han sido puestos al servicio de la caza y la defensa a dentelladas, aseguran que no hay nada que un buen entorno, pacífico y amoroso, no logre para aplacar lo que de salvaje hay en ellos.

Desde 1990, Kenneth Phillips, abogado norteamericano, asesora exclusivamente a víctimas de ataques de perro desde su página, www.dogbitelaw.com. "Los perros atacan por diferentes razones -explicó Phillips a DONJUAN-: falta de entrenamiento, carencia de respeto por la gente, por enfermedad, porque los atan a los árboles o porque sienten algún malestar físico. Casi todas estas cosas son culpa de los dueños". La lista de razones que hacen a un perro peligroso, ampliada en su página web, aporta un factor más: pertenecer a las razas pitbull, rottweiler, akita e, increíblemente, chow chow. Si el perro es macho, según Phillips, y no ha sido esterilizado, el riesgo es mayor.

También habría que agregar, diríamos nosotros, el factor tamaño. Unas medidas y un peso de respeto hacen la diferencia entre un perro bravo y uno bravucón. ¿O acaso hay quién le corra al mal carácter de un pincher?

Las leyes universales respecto a qué animal debe ser considerado PPP redundan en tres características: Todo perro que se haya ido contra un humano o un congénere, que haya sido entrenado para atacar o defender, o simplemente que pertenezca a razas como esas, es potencialmente peligroso. En Colombia, 13 razas se encuentran en ese rango, y cuatro en especial, staffordshire terrier, american staffordshire terrier, pitbull terrier y american pitbull terrier, incluidos sus cruces con otras razas, tienen prohibición explícita de importación.

"El propietario de un perro potencialmente peligroso asume la posición de garante de los riesgos que se puedan ocasionar por la sola tenencia de estos animales", reza la Ley 746 de julio de 2002, que regula la propiedad y el registro de estos perros. ¿Pero qué hace a un perro voltear el hocico en contra de quien lo alimenta? "Las únicas realidades en la vida de un perro son el hambre y el miedo: un estómago vacío, hace a un perro fiero", aseguraba Sir Robert Falcon Scott, miembro de la segunda expedición humana en tocar el polo Sur, en 1912. Y algo conocía a los canes este explorador que murió, congelado y famélico y dejando en el camino la vida de 33 podencos que tiraban de su trineo.

Entonces pongamos que la desatención de sus necesidades o la mala crianza, y no una raza en particular, es lo que determinará que tal o cual perro acabe pegado de fauces a nuestro brazo. "La legislación colombiana respecto de los PPP es una copia de las leyes extranjeras, en las que el penalizado es el perro y no el propietario", asegura Juan Carlos Branch, representante de la delegación colombiana de Iadcro, Asociación Internacional para la Defensa Canina y sus Dueños Responsables.

Esa entidad vela por informar acerca de la posibilidad de criar todo tipo de perros, poniendo de relieve que la buena educación determina el buen comportamiento. "El problema es que, en nuestras ciudades, los perros son de terraza -asegura Branch-. La gente no los saca a pasear, no les dan la educación debida y, cuando tratan de corregirlos por la fuerza, les responden de manera agresiva".

Podrán ser todo lo temperamentales que se quiera, y sus dueños están convencidos de que la nobleza la fomenta la buena educación. Pero esa educación escasea. Y es que en muy pocos casos la distinción por la que conocemos al mejor amigo del hombre se da al revés: rara vez el hombre es el mejor amigo del perro.

PITBULL TERRIER

"Soy voluntarioso y soy hábil, / soy una delicia. / Y me veo como una mezcla / de bello y de bestia. (...). Lo mucho que tengo de lobo / se rehúsa a ser perro". Parte de la letra del clásico rockero-balcánico Pitbull Terrier, de la No Smoking Orchestra del músico y director de cine Emir Kusturica. Y pocas descripciones se ajustan tan como collar al perro que esta declaratoria de principios del pitbull: una preciosidad por fuera, mucho de indómito por dentro.

De los 2.209 ataques de perros reportados en los Estados Unidos entre 1982 y 2006, poco más de 50% fueron protagonizados por esta raza. De esos 1.110 episodios, 608 terminaron en mutilaciones, y 104 tuvieron la muerte como consecuencia. Eso hace del pitbull terrier el can más mal afamado de cuantos existen. Según Juan Carlos Branch, de Iacdro Colombia y dueño de un ejemplar, prácticamente todos los perros considerados pitbull en el país son mezclas con otras razas.

"Si existen 10 Pitbull en estado puro en Colombia, no hay más -asegura-. Y además sus dueños no los dejan ver: los mantienen en el anonimato y los emplean para peleas clandestinas". A falta de una contabilidad que apenas se está consolidando, la página de Facebook de la Federación Internacional American Pitbull Terrier Delegación Colombia, registra 1.079 miembros.

Es común ver a los pitbull terrier andando con bozal por la calle, o a la Policía reconviniendo a los dueños que no tienen en cuenta esa precaución. Se entiende: la mordida de una de estas mascotas ejerce una presión superior a los 100 kilos.

FILA BRASILERO

Desde sus seis meses, Laika tenía la mala costumbre de morder lo que pudiera dentro del carro de su dueño. Gracias a la educación que se le ha dado y a la compañía de dos mascotas más de raza schnauzer, esta gigantesca fila aprendió a vivir en familia sin problema. La única vez que ha mordido a su dueña -sin consecuencias, por demás- fue porque sintió que el pelo de ella se le metió en los ojos.

Ningún rasgo parece delatar las características de mal carácter que se le endilgan a esta raza, mezcla de Bulldog, Mastín y Sabueso. Aún así, no traiciona una de sus características más conocidas: la desconfianza hacia los extraños.

El fila parece un enorme acordeón con orejas. Pero a diferencia del sonoro instrumento, difícilmente se dejará tocar de otro que no sea su dueño. De hecho, su mal carácter es bien conocido en exposiciones caninas, y los jueces deben preguntar a sus dueños si el ejemplar no se molesta al ser tanteado. Hay casos en los que ni siquiera se les puede mirar a los ojos. Es como si el amo fuese el único acreditado para hacerle mimos. El resto de la humanidad suele incomodarlo.

Tristemente, su nombre se encuentra incluido en varias listas negras. En Israel, Noruega y el Reino Unido, el fila sólo puede ser criado con permiso especial. En países como Australia está directamente prohibida su tenencia, y en otros lugares como Nueva Zelanda, se permite su crianza en tanto el ejemplar pueda ser esterilizado.

DOBERMAN

De ellos se ha dicho de todo. Incluso una vieja película de serie B norteamericana, The Doberman Gang, los presenta como las criaturas perfectas no para atacar, sino para robar. El caso es que quienes han familiarizado con esta raza nacida hace más de un siglo en Alemania, producto de una mezcla que incluye pincher, rottweiler y gran danés, saben de pocos guardianes con su agilidad, su fidelidad y su nada despreciable mordida.

El creador de la raza, por supuesto de apellido Doberman, fue un vigilante que buscaba un apoyo canino ideal para sus funciones. Resultante del experimento apareció un ejemplar estilizado y de apariencia fiera, no sólo determinada por sus ojos almendrados y su color café renegrido, sino por las modificaciones que los humanos suelen causar en su apariencia, respingando orejas y cortando colas. En guardia, el Doberman se adivina una fiera.

Pero pocas razas tienen, en realidad, mayor confiabilidad. Estudios han comprobado que aquella leyenda según la cual perderán el olfato con los años y terminarán arremetiendo contra su propio dueño no es sino eso: leyenda. Todo lo contrario, son los más feroces defensores de sus amos. Y además, como si se tratara del más faldero de los caniches, requieren un ambiente familiar libre de conflictos para su sano desarrollo. Bravo, sí, pero consentido como el que más.

PASTOR ALEMAN

Lo que se dice, un perro que requiere contexto: cuando lo vemos corriendo a sus anchas por el parque, acompañado de la familia en pleno, adivinamos en él a una mascota como pocas. En cambio, si nos lo encontramos cuidando la puerta de un centro comercial, tomado de su correa por un vigilante, algo de respeto habrá que tenerle.

Es decir, es tan válido ver en el pastor alemán tanto al temible Huan, el perro de caza de la Tierra Media en las historias de Tolkien; como al tierno pero efectivo Rin-Tin-Tín.
El Adán de los pastores tenía hasta apellido. Sus primeros dueños lo bautizaron Hektor Linksrhein. En 1899, cuando participaba de una feria canina, fue comprado por el capitán de caballería Max von Stephanitz, quien estaba interesado, con un grupo de amigos, en unificar una raza pura de canes que pudieran dedicarse a la creciente industria del pastoreo de ovejas.

El militar le cambió el nombre por uno no menos rimbombante, Horand von Grafath, y le dio una muy cómoda vida de semental hasta lograr dar con la atractiva raza que hoy conocemos.

En 2007, en un acto legal que causó conmoción en miles de familias irlandesas, el pastor alemán ingresó en la lista de los PPP. Se trata de una verdadera excepción en el caso de un can que, más que bravo, es dueño de carácter férreo.

Por: Jaime Andrés Monsalve // Fotografía: Sebastián Jaramillo // Producción: Isabel González // Agradecimiento: Katar Pitbull - Criadero Tierra Nueva.fuente:revistadonjuan.com

El mejor amigo más viejo del hombre

Un grupo de paleontólogos alemanes ha identificado los restos más antiguos de un perro doméstico, y los fechan en unos 14.000 años

Esta mandíbula indica que los humanos domestican perros desde hace más de 14.000 años.TÜBINGEN (ALEMANIA) fuente:adn.es

Paleontólogos alemanes de la Universidad de Tubinga, en el suroeste de Alemania, han identificado los restos más antiguos conocidos de un perro domesticado, que han datado hace unos 14.000 años.

Un portavoz de la citada universidad informó hoy de que se trata concretamente de parte de la mandíbula superior de un can que fue encontrado en una cueva de Kesslerloch, en el cantón suizo de Schaffhausen.

El hallazgo paleontológico fue realizado en 1873, pero ha sido ahora cuando los arqueólogos y paleontólogos alemanes Hannes Napierala y Hans-Peter Uerpmann han identificado los restos como del perro más antiguo del mundo.

Según los análisis, la mandíbula tiene una antigüedad de entre 14.100 y 14.600 años, un tiempo en el que los hombres primitivos eran cazadores y recolectores.

Los dos expertos basan su análisis a la hora de identificar los restos del animal como los de un perro en el hecho de que sus colmillos son apreciablemente más pequeños que los de los lobos primitivos, hallados también en la misma cueva.

Diferencias apreciables se pueden observar también en el resto de los dientes y la forma de la mandíbula, señalaron desde la universidad alemana, cuyos expertos subrayaron que sigue abierta la cuestión sobre el momento en el que el hombre domesticó por primera vez un lobo.

Napierala y Uerpmann consideran que el hallazgo confirma que la domesticación del perro se encontraba ya muy avanzada hace 14.000 años.

Ambos señalaron, según la universidad, que, aunque los estudios genéticos de restos paleontológicos conducen a pensar que el origen del perro pudo estar en China, no es descartable que su domesticación tuviera lugar en distintos puntos del planeta con independencia unos de otros.


Esta mandíbula indica que los humanos domestican perros desde hace más de 14.000 años.TÜBINGEN (ALEMANIA) fuente:adn.es

Paleontólogos alemanes de la Universidad de Tubinga, en el suroeste de Alemania, han identificado los restos más antiguos conocidos de un perro domesticado, que han datado hace unos 14.000 años.

Un portavoz de la citada universidad informó hoy de que se trata concretamente de parte de la mandíbula superior de un can que fue encontrado en una cueva de Kesslerloch, en el cantón suizo de Schaffhausen.

El hallazgo paleontológico fue realizado en 1873, pero ha sido ahora cuando los arqueólogos y paleontólogos alemanes Hannes Napierala y Hans-Peter Uerpmann han identificado los restos como del perro más antiguo del mundo.

Según los análisis, la mandíbula tiene una antigüedad de entre 14.100 y 14.600 años, un tiempo en el que los hombres primitivos eran cazadores y recolectores.

Los dos expertos basan su análisis a la hora de identificar los restos del animal como los de un perro en el hecho de que sus colmillos son apreciablemente más pequeños que los de los lobos primitivos, hallados también en la misma cueva.

Diferencias apreciables se pueden observar también en el resto de los dientes y la forma de la mandíbula, señalaron desde la universidad alemana, cuyos expertos subrayaron que sigue abierta la cuestión sobre el momento en el que el hombre domesticó por primera vez un lobo.

Napierala y Uerpmann consideran que el hallazgo confirma que la domesticación del perro se encontraba ya muy avanzada hace 14.000 años.

Ambos señalaron, según la universidad, que, aunque los estudios genéticos de restos paleontológicos conducen a pensar que el origen del perro pudo estar en China, no es descartable que su domesticación tuviera lugar en distintos puntos del planeta con independencia unos de otros.